
La hipertension arterial es una enfermedad cronica caracterizada por la elevacion sostenida de la presion arterial sistemica, una de las enfermedades cronicas mas prevalentes. En adultos normales en reposo la presion sistolica es inferior a 140 mmHg y la diastolica inferior a 90 mmHg; cuando en varias mediciones en dias distintos se superan estos valores, tras descartar factores transitorios, puede diagnosticarse hipertension. Muchos pacientes no tienen sintomas al inicio y se detecta en revisiones, por lo que se la llama el asesino silencioso.
Se relaciona con factores geneticos, dieta rica en sal, sobrepeso, sedentarismo, estres, tabaco y alcohol, y envejecimiento; una minoria es secundaria a enfermedades renales, endocrinas o farmacos. Puede producir hiperfiltracion ventricular izquierda, cardiopatia coronaria, insuficiencia cardiaca, hemorragia e infarto cerebral, esclerosis glomerular y lesiones de la retina. El diagnostico requiere medicion normalizada tras 5 min de reposo, en tres dias distintos; se valoran el riesgo cardiovascular y se realizan ECG, ecocardiograma, funcion renal, orina y fondo de ojo.
El tratamiento exige control prolongado, estable e individualizado: restriccion de sal (<6 g/dia), dieta equilibrada, control de peso, ejercicio aerobico, abstinencia de tabaco y alcohol, y farmacos antihipertensivos (bloqueadores de canales de calcio, IECA, ARA-II, diureticos, betabloqueadores). No debe suspenderse el tratamiento al normalizar la presion. La meta es mantener la presion controlada; ante cefalea intensa, vomitos, vision borrosa, dolor toracico o debilidad de miembros debe buscarse atencion urgente por urgencia hipertensiva.
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